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Bóveda.
La construcción es más fácil de lo que parece.
Seguiremos trazando la circunferencia de la bóveda, sin olvidar la coincidencia exacta con el conducto de unión y comenzaremos su construcción con los ladrillos y mortero refractario. En el centro de dicha circunferencia colocamos un taco de madera sobre el suelo del horno, y lo calzamos con mortero para sujetarlo. En el centro del taco clavamos un clavo amarramos una cuerda. A esta cuerda le hacemos un nudo donde empezaremos a colocar los ladillos de la bóveda. Este nudo nos servirá de referencia, y nos marcara donde irán todos los ladrillos y su inclinación para conseguir la bóveda.
Construcción: Para ello necesitaremos ladrillos cortados por la mitad, para que nos salga más perfecto el círculo. Las dos primeras hileras las colocamos una sobre otras trabadas y sin inclinación. A partir de esas dos primeras seguimos con la tercera que ya guardará la inclinación que nos marque la cuerda guía con nuestro nudo. Tomaremos en cuenta que las hileras deben de quedar niveladas.
Muestra detalle del taco de madera después de retirarlo al finalizar la construcción
Iremos revocando el exterior con mortero refractario.
Justamente detrás de la parte superior del arco de la puerta, colocaremos el tubo de salida de humos o tiro. Recomiendo ponerlo aquí para conseguir que las llamas y el calor estén el máximo tiempo posible en el horno antes de salir al exterior. También nos ayudara a que no nos salga humo por la puerta. Se recomienda que el primer tramo sea de la mayor calidad posible, para aguantar bien las elevadas temperaturas. Como en su momento no disponía de el, puse un molde de lata con las medidas exactas a las del tubo, en mi caso de acero inoxidable con grosor de 1 milímetro y 150 milímetros de diámetro, al cual le instale una mariposa corta tiro con su palanca para el cierre lo más gruesa y exacta posible. Veremos imágenes más adelante.
Cuando llegamos a cierta altura, la inclinación que van lomando los ladrillos guiados por la cuerda, nos hace cada vez más difícil su colocación, pues tienden a caerse. En ese momento metemos una tabla por la boca del horno, la calzamos con ladrillos, vertemos tierra un poco húmeda por encima compactándola lo suficiente para formar imaginariamente el interior de la bóveda. Seguiremos colocando hileras de ladrillos hasta el cierre total.
Tierra compactada.
Bóveda cerrada.
Interior de bóveda.
Detalle hueco para el tubo del tiro.
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